Mostrando entradas con la etiqueta Mis vivencias. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mis vivencias. Mostrar todas las entradas

lunes, 21 de noviembre de 2016

MIS VIVENCIAS EN LIMA - Perú

Algunos de vosotros ya sabéis que viví nueve años en el Perú, concretamente en Lima y, desde hace ya algún tiempo me está rondando por la cabeza contaros mis vivencias en ese país. Comenzaré a deciros  que fuimos allí por motivos de trabajo, y que fue muy inesperado.

Todo sucedió en la primavera del 94, por aquél entonces estábamos organizando nuestras vacaciones de verano, y habíamos solicitado un apartamento en Jaca, (en la empresa en donde trabaja mi marido a los empleados nos dan o nos daban, ya no sé si eso existe todavía, subvenciones en apartamentos y hoteles, para pasar las vacaciones de verano).

El motivo por el que habíamos solicitado Jaca fue porque mis dos hijos tenían dos compañeras de clase, que eran hermanas y todos los veranos pasaban en Jaca las vacaciones. Así que pensamos que sería un bonito lugar, y ellos podrías tener amigos y, cómo los Pirineos son tan bonitos, pensamos que toda esa zona sería muy interesante para hacer excursiones.

Y esperando a que nos diesen la confirmación, llegó un día del trabajo mi marido a casa, y me dijo "Ya tenemos las vacaciones", y contenta le dije ¿a Jaca? y me respondió, no más lejos, y yo un poco desilusionada le pregunté ¿a San Sebastián? (era el segundo lugar que habíamos pedido), y me dijo, no a Perú. Ya os podéis imaginar la cara de sorpresa que a mí se me quedó, no entendía a santo de qué nos íbamos tan lejos, y entonces me contó, que ese mismo día le habían llamado, y le habían propuesto ir allí a realizar un trabajo, y que en el plazo de 8 días ya tenía que estar allí,  y él sin llamarme y sin consultarlo con nosotros, dijo que si.

Y si lo hizo fue porque era para un plazo de 6 meses, y como coincidía con las vacaciones del colegio de mis hijos, pensó que sería buena idea que durante ese tiempo nosotros estuviésemos allí con él. La verdad es que no era mala idea, pero así, sin más, sin saber nada de aquél país. Ahora las cosas son muy distintas, tenemos mucha información de todos los lugares, pero en aquél momento, lo único que yo conocía, o había oído hablar del Perú era el Machu Picchu, las líneas de Nazca, y que estaba Sendero Luminoso. 

Fue todo muy rápido, creo recordar que era miércoles, y al lunes siguiente por la tarde ya viajó a Madrid para unirse al grupo, nosotros nos quedamos en casa, esperando tener noticias de él, y mientras tanto fui organizando nuestro viaje. 

Recuerdo que lo primero que me dijo cuando me llamó fue que en Lima había mucha humedad, justo allí estaban en otoño e iba a comenzar el invierno (al revés que en España) y el Lima, aunque no os lo creáis no sale el Sol durante "todo" el invierno, y cuando digo "todo" es porque no sale, y si algún día uno de sus rayos atraviesa una nube es algo extraordinario. 

Para que me entendáis, ya que a mí también me costaba mucho entenderlo, os diré que os imaginéis esos días nublados, cargados de humedad, y que cuando caminas sientes el rocío o el chirimiri  del agua cubriéndote el rostro, y el suelo se humedece, pero sin charcos, ¡pues así es casi todos los días del invierno!. 


Y, como dicen que una imagen vale más que mil palabras, pues aquí os dejo una foto que hice desde la terraza de la casa en donde vivíamos, y el edificio que se ve es el "Pentagonito" así se le conoce popularmente al Cuartel General del Ejército, que se encuentra en el distrito de San Borja, la de la izquierda es en verano, y la derecha invierno.

Tengo una curiosidad que contar sobre la foto de la derecha, y es que cuando fui a recoger las fotos, a la tienda de revelados, vi que faltaban muchas fotos. El carrete era de 36 y habían unas 20, miramos los negativos y al ver que todos estaban bien le pregunté a la dependienta, el porqué no habían revelado las otras fotos, como por ejemplo la foto de la derecha, a lo que me dijo que era niebla y no se veía nada, y le contesté que yo había fotografiado la niebla, también en el carrete había una foto que le había hecho a una de las cabinas de teléfono que por aquél entonces había en el Perú, y cuando le pregunté por ella, sorprendida me dijo que era una cabina. No entendía que yo hubiese fotografiado una vieja cabina.


Y por ejemplo esta foto tampoco me la habían revelado, y fue por el hecho de que según ella no se veían las caras de las personas, y le dije que lo que yo había pretendido fotografiar era a los pingüinos. Eso también me dio a entender que allí los revelados los hacían manualmente, no como en España, que los metían en una máquina y salía todo las fotos buenas y las malas, que al final terminaban en la basura. Con el paso de los años, allí también se llegó a hacer lo mismo. 

Restaurante Rosa Náutica - Isla del Callao

Esta foto también la debí de hacer en verano, ya que al fondo se ve la Isla del Callao y en invierno no se veían, recuerdo que cuando la vi por primera vez me sorprendió, ya que había paseado tantas veces por la Costa Verde y jamás la había visto.

Su nombre se le conoce por isla del Callao, porque se encuentra frente a este puerto, aunque su nombre es isla San Lorenzo, su suelo es muy árido, tan solo en invierno se cubre con vegetación de lomas. En el año 1835 Darwin la visitó, se sabe porque sus observaciones quedaron registradas en su diario de viaje.

Y lo que veis en el medio de la foto es el restaurante La Rosa Náutica, la de anécdotas que tengo de ese restaurante, y algunas de ellas, ocasionadas por algún que otro Pisco Sour, la deliciosa y típica bebida del Perú, que allí me tomé. 


La Costa Verde 

Según me contaron hubo un tiempo en el que había tanta vegetación y estaba tan verde que por ello se le conocía con el nombre de la Costa Verde. 

Es lo primero que vi cuando aterricé, el chófer que vino a buscarnos nos llevó por allí ya que para él, esa era la ruta más bonita. Os diré que me desilusionó un poco, por su suelo tan árido, la falta de vegetación, la espesa niebla, y el olor tan peculiar que noté nada más descender del avión. Por aquél entonces se bajaba y subía a los aviones por las escaleras, y se accedía al aeropuerto caminando.Tiempo después descubrí que el olor procedía de una fábrica de harina de pescado que estaba en el Callao.  


Limpiabotas

El hotel lo teníamos en Miraflores, uno de los 43 barrios que hay en Lima, bueno allí se les llama distritos, y esta imagen es la primera que vi cuando bajé del coche. Imagen que jamás había visto con anterioridad, había escuchado hablar del oficio de limpiabotas, pero nunca antes había visto a nadie realizando este trabajo, y la verdad es que me hizo mucha gracia. ¡Hasta llegué a sentarme para que me limpiasen los zapatos! El día que llegué no, lo hice tiempo después. 

lunes, 10 de octubre de 2016

RATONCITO PÉREZ - Madrid

Hace unos días puse la tele y vi que estaban haciendo una película sobre El Ratoncito Pérez, entonces recordé que cuando estuve en Madrid fotografié un balcón en la calle Arenal nº 8 en el que había una placa conmemorativa sobre este pequeño personaje de ficción. 

En el año 2003, fue el alcalde de Madrid, D. José Mª Álvarez el que institucionalizó la residencia de este entrañable personaje (la única dedicada a un personaje de ficción)
Lo que yo no sabía entonces es que se trataba de la casas Museo del ratón Pérez, y que en ella se puede realizar una curiosa visita en la que los niños y mayores, pueden conocer cuál es su origen y el por qué este ratoncito visita cada noche a los pequeños que ese día se les ha caído un diente.
¿Sabíais que fue un padre jesuita Luis Coloma el que escribió este cuento infantil en el año 1894 cuando el rey tenía ocho años, y qué fue por motivo de la caída de uno de sus dientes de leche?
La obra manuscrita con la dedicatoria a S.M. encuadernada en piel verde se conserva en la cámara acorazada de la Biblioteca del Palacio Real de Madrid  
Esta casa Museo también emite Certificados de Origen de caída de dientes de leche, eso lo hace a través de su web, y también para celebrar esa caída también hace entrega de tarjetones "Feliz caída" que habitualmente personaliza el mismísimo Sr. Pérez.
Este cuento que defiende valores éticos comienza diciendo: "Sembrad en los niños la idea, aunque no la entiendan: los años se encargarán de descifrarla en su entendimiento y hacerla florecer en su corazón"

El cuento dice así
El rey Budy I, un rey huérfano de padre, mimado y cuidado con todo recelo y precaución,  se convirtió por una noche en el compañero de viaje del Ratón Pérez,( previamente transformado por este ratón), y juntos estuvieron recorriendo distintos rincones de Madrid, y terminaron conociendo a Gilito, un niño de origen humilde. 
Normalmente Pérez no tomaba contacto con los niños cuando recogía sus dientes, pero esta vez si lo hizo, no fue por casualidad, se cree que Pérez quiso aprovechar este viaje para mostrar al pequeño rey formas de vida menos agraciadas, en el terreno y bajo el frío del relente nocturno.
Coloma lo define como un pequeño ratón, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo crudo y una cartera terciada a la espalda, en donde lleva las monedas que deja a cambio de los dientes que dejan los niños bajo la almohada. 
El nombre de Budy no lo puso por casualidad, su madre la reina regente María Cristina de Habsburgo así llamaba a su hijo Alfonso XIII cuando era niño. Palabra de origen austro-bávaro que significa niño, y que era un apelativo cariñoso que a él le gustaba mucho oír de los labios de su madre. 

No sé vosotros si recordaréis la noche en la que dicho personaje nos dejaba unas monedas bajo la almohada, pero yo si que lo recuerdo, y estaba tan ansiosa por despertarme y mirar bajo la almohada, que casi ni dormía.
También recuerdo a mis hijos diciéndome, "mira se me mueve el diente, qué bien vendrá el ratoncito Pérez" y a partir de ese momento no paraban de movérselo ellos mismos, hasta que venían corriendo a enseñárnoslo ya en la mano. Y esa noche a ponerlo bajo la almohada y a esperar qué le dejaba el ratoncito Pérez. Y los que sois padres, no sé qué habréis hecho con esos dientes de leche de vuestros hijos, yo si que os puedo mostrar qué hice con ellos. 

Los dientes de leche de mis hijos
Pues guardarlos en este estuche pastillero. Los de la izquierda son de Héctor y los de la derecha son de David, y los diferencio, porque los de David eran más pequeñitos que los de su hermano. No sé si ellos saben que continuo guardándolos, posiblemente se enteren ahora, si leen la entrada de hoy dedicada a este peculiar personaje de ficción.

martes, 12 de abril de 2016

VISITANDO LAS LÍNEAS DE NAZCA Y EL PARQUE NACIONAL DE PARACAS - PERÚ

Hasta hace unas semanas he estado siguiendo un programa que hacían los domingos en la 2, y que me ha gustado mucho. Era de un matrimonio que estaba viajando por el mundo con sus dos hijos, un  niño de 7 y una niña de 10 años. Casualmente comencé a verlo, cuando llegaron desde Ecuador al norte del Perú, y se hospedaron en un hotel del balneario de Máncora. Me gustó mucho, ya que cuando viví en el Perú, también estuve por esa zona, aunque no tuve la suerte que ellos tuvieron. "Yo no vi las ballenas nadando muy cerca de la playa".

El programa finalizó, cuando ellos se encontraban en la estación de autobuses, dispuestos a viajar en bus hasta Lima, se veía muy contento al padre, y decía que lo iban a hacer en un autobús de primera. Eso me hizo recordar lo que a nosotros nos pasó al poco de llegar a Lima. Creo que fue el segundo fin de semana de estar allí, cuando decidimos ir a visitara las Lineas de Nazca y Paracas en Ica. El viaje lo íbamos a hacer nosotros cuatro, más tres compañeros del trabajo de mi marido que se encontraban allí sin sus familias, y yo fui la encargada de ir a buscar los billetes y organizar el viaje.

Por aquél entonces en Lima habían dos estaciones de autobús, una en el centro de Lima, lugar que tenía prohibido acercarme, ya que era bastante peligroso. No porque te pudiesen hacer daño físico, si no por el hecho de que te podían robar, y no era nada aconsejable que me acercase por allí,
Así que fui a la otra estación que se encontraba en la Avenida Javier Prado, muy cerquita del Museo de la Nación, y allí me informaron que había un autobús VIP, no me lo pensé dos veces, y compré los billetes (de ida y vuelta clase Vip).

No veáis la cara de sorpresa que se nos quedó cuando vimos el bus. ¡Una pasada!, era de dos plantas, teníamos para nosotros una azafata, y toda la planta de abajo, los asientos eran muy amplios y en el medio del bus habían unas mesas y asientos a su alrededor. Ninguno de nosotros habíamos viajado o visto algo semejante en España, realmente nos sentíamos VIP "Very Important People


Parque Nacional de Paracas

En la entrada anterior os comenté que durante el invierno no sale el Sol, pero afortunadamente eso tan sólo sucede en Lima, así que en Ica pudimos disfrutar de un clima muy agradable, con Sol, temperaturas altas, que hacían que durante el día fuésemos con manga corta, y hasta nos pudimos bañar en la piscina del hotel.

El primer día fuimos al puerto de El Chaco, donde nos esperaban las embarcaciones que nos llevarían a las islas Ballestas en la Reserva Nacional de Paracas. Allí habían muchas aves guaneras, como el guanay, el piquero, el zarcillo y también vimos, a lo lejos  algunos pingüinos de Humboldt que están en peligro de extinción.Y, por primera vez escuché hablar sobre el guano, y supe que se trata de un abono que se saca de los excrementos de las aves, y que se utiliza en la agricultura. Su nombre proviene del quechua “wanu”, los peruanos lo utilizan desde la época de los incas y hasta se ha creado una industria para su extracción.


También vimos leones marinos 

Y visitamos la Catedral, una roca tallada, o formación geológica en la costa del Pacífico 

La Catedral

Y puedo decir que soy una de las afortunadas, ya que en el terremoto del 2007 la parte en donde se encuentra el arco se derrumbó. Estuvimos caminando por su interior, y me traje una curiosa piedra, que tiene la forma de un león marino, la guardo con mucho cariño. 

El Candelabro

De regreso nos llevaron a ver el famoso Candelabro, o Tridente, o Tres Cruces, de estas tres formas se le conoce a este geoglifo de más de 177 metros de largo y 54 de ancho. Hay quien dice que en el pasado, debido al material del terreno, el candelabro brillaba con reflejos del Sol , y que en la distancia era más visible. Lo raro de este candelabro es que lleva allí desde hace muchísimos años y, lo curioso es que a pesar de estar hecho en una montana de tierra o arena, nunca desaparece ni se borra, al igual que pasa con la Líneas de Nazca. No se sabe el porqué está en ese lugar, y hay quién dice que puede ser que los motivos de su creación sean por motivos relacionados con rituales relacionados con sacrificios humanos, o con trabajos relacionados con la cosecha. El caso es que nadie puede confirmar nada de su existencia. Lo que si que es cierto es que ahora sirve de atracción turística. 


El Colibrí

Y lógicamente también sobrevolamos las Líneas de Nazca, cuando estaba sobre ellas, recordaba un documental que unos años antes de ir a Lima había visto en la televisión, y que me había impactado mucho, ya que comentaban que estaban hechas por los extraterrestres y, que eran pistas de aterrizaje. Pero al igual que el Candelabro, de estas figuras también hay algo inexplicable, por lo menos para mí. Se dice que están hechas por los incas, pero a mí me cuesta creer, o mejor dicho, veo tan difícil que personas de aquella época, sin los medios que hoy en día tenemos hayan podido realizar estas figuras tan grandes, tan perfectas y, tan simétricas.

Casa donde nació Abrahan Valdelomar

Como podéis ver lo de fotografiar puertas me viene de lejos. Esta en concreto es de la vivienda de Abrahan Valdelomar, escritor peruano que nació en Ica en el año 1888  y murió en Ayacucho en el año 1919, fue narrador, poeta, periodista, ensayista y dramaturgo. Cuando nosotros estábamos en Lima, su rostro estaba en los billetes de 50 soles.
Cuando sucedió el terremoto del 2007, pensé en ella, ya que estaba muy mal cuando la vi y, cómo Ica fue una de las ciudades más afectadas.

Con ella terminamos nuestro recorrido por esta zona que se encuentra a unos 300 km de Lima, en el sur del Perú. Y desde allí nos llevaron al punto en donde teníamos que coger el autobús, y para sorpresa nuestra vimos que nos llevaron a otro lugar, nada que ver con el sitio en donde nos habían dejado el viernes. El lugar estaba repleto de gente, peruanos-as, las mujeres iban vestidas con sus coloridas chompas (así es como se les llama a las chaquetas) y sus polleras (faldas) y había un autobús, que tampoco tenía nada que ver con el que nosotros habíamos llegado. Cómo se acercaba la hora y no lo veíamos preguntamos por él, y nos comentaron que el autobús que allí había era el único que iba a Lima. No entendíamos nada, y todos me miraban a mí, pues yo había sido la que había organizado el viaje, "¡menos mal que en los billetes ponía que tanto la ida y la vuelta era en clase VIP!" Así por lo menos no me podían reprochar nada, y no quedaba, cómo que no me había enterado de nada, cuando compré los billetes. Y,cómo con el poco tiempo que llevábamos en el Perú, ya nos habíamos dado cuenta de que era una tontería protestar, pues no servía de nada, obedecimos y los siete subimos al autobús.

 La imagen era de película, esto fue en el 94, cuando no teníamos tanta información, pero si que habíamos visto algunas películas de gente subiendo en los buses cargados con gallinas, comida, cestos grandes con cosas, pues así era nuestro bus. 

Y para que veáis que no os exagero, aquí os dejo una imagen que años después fotografié en la parada de autobús de Huaraz en la que se ve a gente esperando el autobús, y todo lo que iban a meter en él.


Fue un viaje inolvidable, paró en cada pueblo, y cada vez que lo hacía subían a vender de todo, pasteles, rosquillas, bocadillos, cerdo frito. ¡Cosas que ni os podéis imaginar! y, a pesar de que estábamos hambrientos, no compramos nada, ya que tampoco era nada recomendable y no nos podíamos arriesgar, tan sólo algunas bebidas. Ese día fue la primera vez que probé la Inca Kola, la bebida típica del Perú, que me recordó a un jarabe, y que en un principio no me gustó nada, pero tengo que reconocer que con el tiempo me acostumbré a ella. 

Botella de Inca Kola

Llegar a Lima fue un calvario, muchos de los coches que circulaban por la Panamericana iban con un solo faro, o sin luces, ¡qué angustia que teníamos!, veías un farito rojo, y resultaba ser un tremendo camión que tan sólo llevaba esa luz. No entendíamos cómo podían circular así, e íbamos todo el tiempo mirando hacia adelante y muy asustados.
¡Pero aquí no acabó la cosa!, cuando llegamos a Lima, vimos que el autobús pasó de largo la estación, y se metió por unas calles que no conocíamos, inmediatamente preguntamos y nos enteramos que nos llevaban a la estación del centro de Lima, donde nos habían aconsejado que no fuésemos, y menos a altas horas de la noche. Exactamente no recuerdo la hora en la que llegamos, pero eran ya más de las 12 de la noche, y no nos pareció bien llamar a los chóferes de la empresa, pues no era justo hacerles venir a esa hora. Aunque al día siguiente, cuando ellos se enteraron de nuestra aventura, lo primero que nos dijeron fue, que les debíamos haber llamado.




Allí mismo pedimos dos taxis y nos llegaron dos Escarabajos similares a éste, y no exagero. Creo que la única diferencia que había entre éste y los nuestros, era que a los nuestros si que les funcionaban los dos faros delanteros, No veáis la cara que se les quedó a los vigilantes del hotel cuando nos vieron llegar  montados en ellos. 
La verdad es que todo lo que hicimos en Ica, estuvo perfecto, muy bien organizado, todo nos gustó mucho, no tuvimos ningún problema, El viaje de ida fue maravilloso, al hacerlo de día disfrutamos del paisaje, la verdad es que todo nos encantó. Pero el regreso fue una aventura que nunca la he olvidado,  
Tengo ganas de ver el programa del domingo, y ver qué tal les ha ido su viaje a Lima en bus. Cómo os decía el programa me está gustando mucho, me trae muchos recuerdos, y estoy viendo muchas mejoras en el Perú, cosa que me alegra mucho. Igual sale el Arco Mar en Miraflores, el barrio en donde viví. 

domingo, 27 de marzo de 2016

LAS PASCUERAS - MANISES, Valencia

¡Por fin después de mucho tiempo he podido comer una  "Mona de Pascua". Hay una cosa que quería comentar referente a esta tradición. Cada año el lunes de Pascua escucho en las noticias que hablan sobre ella  siempre mencionan las Monas de Pascua de Cataluña, jamás mencionan las de Valencia y que yo recuerde, en Valencia ha existido esta tradición desde hace muchísimo tiempo.

No es que tenga nada en contra de los catalanes, de hecho tengo muy buenos amigos y siempre que escucho algo en contra de ellos me enfado muchísimo, ya que he vivido allí muchos años y no puedo decir nada en su contra, pero me gustaría que también alguna vez mencionasen la Mona de Pascua valenciana. Y ya que en las noticias no os hablan de esta tradición pues os la voy a contar yo.

 En todos los pueblos de Valencia es costumbre comer una Mona los días de pascua, y los días de Pascua son tres, el Domingo de Resurrección, el lunes de Pascua y el martes siguiente (ayer). De hecho hasta tenemos esta canción.

Estos tres díes de Pascua
Pepito plorava
perquè el catxirulo
no se li empinava.
La tarara sí
la tarara no
la tarara mare
que la balle jo


Estos tres días de Pascua
Pepito lloraba
porque la cometa
no se le empinaba.
La Tarara sí
la tarara no
la tarara madre
que la bailo yo.

Y es costumbre, o por lo menos lo era cuando yo era pequeña el ir al campo a merendar y a volar el cachirulo "cometa". Esos días solíamos acudir mucha gente del pueblo a un campo que había enfrente del aeropuerto, y allí pasábamos la tarde con la familia y amigos, jugando al corro, saltando a la cuerda, volando las cometas, ¡tengo recuerdos muy bonitos de esos días!. También había una costumbre que era la del "roglero" y la "roglera, durante esos días, todos los niños y adolescentes, íbamos emparejados con nuestro "roglero" o "roglera".  En un principio, cuando eras pequeña podía ser el hijo de unos amigos de tus padres, que te cogía de la mano, y era como si fuese tu novio o tu pareja durante esos días.

 Recuerdo que para ir al campo y comer la mona, me solían comprar un delantal, y un cestito en donde me metían la mona, y mi cuerda de saltar. Pero cuando ya me hice más mayor, la cosa cambió, y me iba sola con mis amigos, y entonces lo que más quería, era que me eligiese como "roglera" el chico que a mi me gustaba.


Así que, para ir al "encuentro" me ponía mi ropa de pascua, que era una camisa de cuadros, pantalón baquero y las pascueras.


 Así llamamos en Valencia estas zapatillas también típicas para los días de pascua y, alguna veces nos poníamos una cinta a modo de corbata atada en el cuello "las chicas roja y los chicos negra".

Rogleros y Rogleras


Por la tarde, sobre las cuatro solíamos quedar en un lugar del pueblo, y desde allí, ya cada uno con su roglero o reglera, nos íbamos al campo a jugar y a merendar, y por la noche llevando todos la cena de "sobaquet", (bocadillo bajo el brazo) solíamos ir a cenar a alguna casa y luego a bailar con la música de algún tocadiscos. Son muchas las parejas que de esos días han salido y terminaron en boda, no ha sido ese mi caso.

Y ahora que ya os he contado la tradición de comer la Mona en Valencia os prepararé una entrada sobre Manises para que lo conozcáis, y también veáis las puertas tan bonitas que hay en el pueblo.