lunes, 28 de marzo de 2016

MANISES - Valencia

Ahora que ya os he contado en las entradas anteriores, algunas de las tradiciones que tenemos en Valencia durante los días de Pascua, os voy a hablar de Manises y, para ello comenzaré con una de las 6 parroquias que tiene mi pueblo, y en la que fui bautizada.

Iglesia parroquial de San Juan Bautista

Esta iglesia se encuentra en el casco más antiguo de Manises, se comenzó a construir en el año 1734 y se inauguró el 14 de agosto de 1751, aunque en estas fotos no se puede ver, lo más representativo y destacable de esta iglesia es su cúpula, que está recubierta de tejas de reflejo metálico dorado.


Su portada está construida con piedra tallada, en su parte superior hay una hornacina que alberga la imagen del patrono de Manises, San Juan Bautista, obra del escultor Octavio Vicent realizada a mediados del siglo XX, fue entonces cuando se le añadieron los azulejos decorativos, a base de rocallas y el reloj de sol formando por un panel de azulejos de estilo neobarroco, realizado en el taller de José Gimeno Martínez, uno de los ceramistas más importantes que tuvo Manises



Para conmemorar el 250 aniversario de la Traslación del Santísimo Sacramento del viejo templo a éste, se colocaron en su lateral derecho estos paneles cerámicos estilo siglo XVIII que fueron realizados por Juan Colón Buendía.

Esta vez de su interior no os voy a mostrar nada, pero os comento que si visitáis Manises no dejéis de entrar en ella. Es su interior se encuentran las imágenes de Santas Justa y Rufina patronas de la ciudad y de los ceramistas, y también desde la Capilla de Comunión se puede ver la tejería de reflejo metálico de su cubierta piramidal a cuatro aguas. La iglesia fue saqueada e incendiada en agosto del 36, más tarde fue reconstruida por los ceramistas de Manises, que trataron de recuperar su valor estético.

De todas las aplicaciones que hay en su interior, cabe destacar el zócalo de azulejos original de la iglesia, un viacrucis  sobre azulejos de finales del siglo XIX que pintó Francisco Dasí y un panel de la Última Cena pintado por Arturo Almar en el año 1922.

En el año 2000, se restauraron las 6000 "tejas escama" de la Capilla de la Comunión , y eso lo hizo Arturo Mora, hijo de mi primo Salvador Mora, él es uno de los pocos, por no decir el único de los ceramistas especializados en la técnica de "Reflejo Metálico". También en el año 2004 fue él quién restauró toda la decoración del campanario. (Tengo que deciros que me siento muy orgullosa de tener a un artista como él en mi familia)


También en el año 2011, fue él el encargado de restaurar esta fachada conocida como la Fachada del Arte. Si queréis conocer su obra entrar en su Web Arturo Mora 


Esta fachada, que estaba completamente abandonada, y que el ayuntamiento de Manises a querido restaurar, representa la importancia que en Manises tuvo la cerámica en el primer tercio del siglo XX.
El edificio que fue fábrica y vivienda perteneció a Juan Bautista Huerta Aviñó y fue construida en el año 1922.
Él también fue un virtuoso en el reflejo metálico, y ya entonces, tuvo la gran idea de decorar esta fachada en dorados y azul de cobalto sobre fondo blanco, para llamar la atención de sus productos. El zócalo está realizado en trencadís, técnica utilizada por Gaudí.  

En el año 1925, inspirado en las yeserías de la Alhambra, añadió este otro edificio decorado al estilo hispano-árabe. Con él nos muestra la importancia que tuvo la industria cerámica de Manises durante el primer tercio del siglo XX.
  
Yo no soy de esa época, nací más tarde pero recuerdo cómo era Manises cuando yo era pequeña. En el pueblo había dinero, se vivía la cerámica por doquier, las fábricas estaban llenas de hombres y mujeres trabajando en ellas, en Manises nadie decía que estaba en paro, todos tenían trabajo. También había mucho trabajo sumergido, eso también es cierto, pero ayudaba a muchas mujeres, a sacarse algo de dinero en sus ratos libres. Como un juego, yo también participé, a una de mis vecinas le solían traer barro para hacer las flores y las tiras de mimbre para hacer y decorar las cestas y platos con esta técnica, ella nos enseñó, y con nuestras manitas metíamos el barro en los moldes y formábamos pequeñas hojas y pétalos que ella utilizaba para formar los ramilletes de flores. También recuerdo cómo metíamos el barro en unas máquinas en las que dando vueltas de una manivela conseguíamos sacar las tiras de barro que también entrelazábamos y así se formaba el mimbre.

Os iba a mostrar unas imágenes de piezas que tengo en casa, pero mejor es que pinchéis aquí  ya que he visto una gran variedad de esta interesante técnica.  

Fue en el siglo XV cuando gracias a la técnica de la Cerámica Dorado Reflejo Metálico la cerámica de Manises tuvo mucha fama. Más tarde en el siglo XVI sus azulejos tuvieron mucho éxito comercial, sobre todo los de tipo heráldico, pero consiguió su mayor fama en el siglo XVII. 
   


Ahora os voy a mostrar algunas de las fachadas, mejor dicho las originales y únicas puertas que hay en mi pueblo. La mayor parte de ellas se encuentran en su casco antiguo, aunque en mis últimas visitas he descubierto que en las nuevas construcciones también las están haciendo como se solían hacer antaño.
Ésta en concreto se encuentra en la Calle Mayor, haciendo esquina con la calle Cervantes y pintor Sorolla, la conozco muy bien ya que enfrente de ella vivía uno de mis tíos, y mis abuelos en la calle de al lado. 

Muchas veces he estado dentro, ya que conocía mucho a sus propietarios el señor José y la señora Adela, ellos son los que sufragaron los gastos de la imagen de Jesús del Gran Poder que realizó el escultor José Martinea Solaz, y que todos los años por Semana Santa, la Hermandad Virgen de la Soledad y Jesús del Gran Poder la sacan en procesión, para protagonizar el Encuentro Doloroso del Miércoles Santo.

En la Calle de la Soledad se encuentra este mural, situado en una de las paredes de la vivienda de una de mis tías.
Ésta fue su casa, en su día fue una de las peluquerías más importantes del pueblo, ahora ya no vive nadie en ella, al verla me vienen muchos buenos momentos, que pasé tras el umbral de esta puerta. 

Y ahora os voy a contar cómo son las casas de Manises por dentro, ya que más o menos todas tienen la misma o parecida distribución.

Nada más cruzar el umbral el visitante se encuentra con un gran recibido, con sillas a ambos lados de las dos puertas que dan acceso a los dos dormitorios  que tiene como ventilación las ventanas que dan a sus fachadas. Una vez se atraviesa el recibido algunas veces separado por una puerta o cortina se encuentra el salón comedor, que rara vez se utiliza como tal, más bien está ahí de decoración, siendo utilizado en Navidades y en las comidas familiares. Y eso es debido a que la mayoría de ellas, justo al lado de la cocina suelen tener el comedor de diario.

Otra cosa muy característica de estas viviendas es que la mayoría de ellas cuentan con un patio interior, que sirve para dar luz y ventilación, tanto al comedor, resto de habitaciones, comedor de diario, cocina, baño y demás. Estos patios que están repletos de macetas con flores, al igual que sus fachadas, también suelen estar decorados con un zócalo de cerámica de Manises, y algunos de ellos también suelen tener una fuente repleta de pececillos de colores.      
  

Picaporte y curiosa puerta chapada con chapa repujada

Manises se encuentra en la margen derecha de río Turia, en lo alto de un pequeño cerro, enfrente de Paterna, en plena comarca de la Huerta Oeste. La Huerta de Valencia es una comarca histórica de la Comunidad de Valencia, y según tengo entendido, es la huerta más grande del mundo. 

Los maniseros desde la Edad Media utilizan el agua del río Turia que llega al pueblo a través de la acequia de Manises, hoy en día dicha acequia está subterránea, pero cuando yo era pequeña estaba al descubierto y a ella solía acudir con mis primos a jugar. ¡Cuantas veces me metí en ella!

También tenemos un acueducto de la época romana, al que llamamos "dels Arquets" 

Cerámica con la técnica de Tubat 

El municipio comprende los caseríos de La Presa, La Cova, y el barrio de San Francisco. En La Presa pasé gran parte de mi infancia, cuando allí no había ni agua potable, ni luz, mis padres compraron un terreno y en él construyeron una casa a la que llamamos "Villa Pavisil" allí solíamos ir a pasar los fines de semana y vacaciones. Qué recuerdos tan bonitos tengo de aquella época, y cuantas veces me bañé en las aguas del río Turia. También de La Cova guardo buenos recuerdos, a las Cuatro Plumas (una pequeña urbanización formada por cuatro casas, rodeadas de pinos) donde solía ir a pasar los días de Pascua con todos mis amigos.

Hace mucho tiempo que por allí no he estado y tengo entendido que toda esa zona ha cambiado muchísimo y está irreconocible, creo que no hay ni rastro de nuestro chalet, ni el de las familias que por aquél entonces también allí acudían a pasar sus vacaciones de verano.      

Calle de San Vicente, en ella vivió Don Santiago, el que fue el médico de Manises 

Tras esta puerta pasé muchos buenos momentos, en su día fue donde nos reuníamos los que pertenecíamos al Movimiento Junior 

En la Calle Monseñor Aviñó 


¿A qué son bonitas y originales las puertas de mi pueblo?



Detalles en dorado 

Dorados, otro de los detalles muy característicos de las puertas de Manises y otros pueblos de Valencia.
Manises cuenta con una Escuela de Cerámica que fundó Vicente Vilar David el año 1914, toda la técnica, formas, motivos, colores, y la forma de cocción en la industria de la cerámica en Manises son de origen árabe.

Nadie mejor, que Javier Morant, para que os muestre cómo se hace la técnica del Tubat.

Museo de Cerámica de Manises 

Este museo fue inaugurado en el año 1969, en una casona que la familia Casanova Dalfó-Sanchis Causa donó al ayuntamiento. En él hay expuestos azulejos del siglo XV y XVIII, de reflejos dorados, paneles de azulejos, cerámica popular y una sala de cocina de estilo típico valenciano, imitación del siglo XVIII Y también el visitante pude disfrutar de todas las obras premiadas en el Concurso Nacional de Cerámica, hoy Bienal Internacional de cerámica. 

La de la foto, vestida con el traje de manisera, soy yo. En el año 1972 fui la Reina de la Cerámica, por aquél entonces en Manises existía esa tradición, y por cosas de la vida me eligieron a mí.

Y aquí estoy con algunas de las damas de honor, en la típica cocina valenciana

Dentro de unos días van a volver a ser las fiestas patronales de Manises, ya que cómo os he comentado sus patronas son Santas Justa y Rufina y su festividad se celebra el 19 de julio. Durante toda la semana anterior se celebran muchos festejos, pero el más significativo para todos los maniseros es la Cabalgata de la Cerámica, esa se hace el día 18 por la tarde, y no veáis la de cosas que en ella tiran, y todo está hecho de cerámica.

¡Todos estáis invitados!

Y si vivís lejos no tenéis ningún problema para llegar, ya que el aeropuerto de Valencia está en Manises 

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