miércoles, 23 de marzo de 2016

CUENCA - Castilla la Mancha

Este último mes de agosto, mientras me encontraba sentada en el coche admirando el paisaje. Nada más ver los campos verdes con el amarillo de sus flores girando en busca de los rayos del sol. Supe que me encontraba en las tierras de La Mancha.
Habíamos decidido ir a Cuenca, ciudad que le tengo cariño, ya que me trae muchos recuerdos de mi infancia. Mi padre que era cazador, solía ir a cazar.


Edificios de la ciudad vieja
 Por aquél entonces había una casa que le llamábamos la casa de los cazadores, donde ellos solían quedarse a dormir, recuerdo ver a muchos de ellos, que llegaban con todo el equipo de caza, pasaban las noches, se levantaban pronto, cargados con sus escopetas y morrales y partían para la caza. Ninguno de ellos regresaba, ya que después de la caza solían partir hacia sus ciudades, la mayoría de ellos eran valencianos.

La primera vez que estuvimos en Cuenca, lógicamente lo que más nos interesaba, como a todo el que va a visitar esa ciudad, eran sus Casas Colgadas. Mi padre nos acercó con el coche y, sin bajar de él, nos enseñó unas casas construidas sobre la ladera de un monte, creo recordar que eran viejas y que por debajo de ellas había un pequeño río. Mi madre se desilusionó mucho, y decía "¡Tanto hablar de las casas colgantes de Cuenca, para ésto!".


Río Huécar a su paso por la ciudad de Cuenca

La Ciudad vieja, entorno a su plaza Mayor, conserva sus calles estrechas, sinuosas y empinadas
Edificios sobre la hoz de Huécar
Unos amigos nuestros de Manises, que eran de Cuenca y solían pasar allí las vacaciones de verano,  debido a los comentarios tan feos, que mi madre hacía sobre las casas colgantes, nos acercaron a verlas, y entonces nos dimos cuenta de que mi padre nos había enseñado unas casas que estaban construidas en la calle de Los Tintes.  Hoy en día reconstruidas y pintadas con bonitos colores, que alegran dicho paseo, con su río Huécar debajo de ellas. La verdad es que no tenían nada que ver, con las famosas Casas Colgantes. Y todo quedó en una  anécdota, que siempre hemos recordado, como yo lo estoy haciendo ahora.


La ciudad de Cuenca fue levantada por los musulmanes allá por el año 784
Las Casas Colgadas


También conocidas como Las Casas Colgantes, que fueron construidas en el siglo XV y reconstruidas en el XX.



La catedral de Santa María y San Julián, es uno de los edificios más particulares de La Edad Media española. También se considera uno de los grandes templos góticos de Castilla.





Una de las ventanas en la zona conocida como la ciudad vieja de la ciudad de Cuenca. Hecha con rejería, que fue una de las actividades económicas de dicha ciudad durante el siglo XVI.


Cabeza de león, decorando la puerta de una vivienda de la ciudad de Cuenca, que es la capital de la provincia con su mismo nombre. 




Alargado y resonante, en una de las ciudades declarada Patrimonio de la Humanidad, y que este año ha sido candidata a Capital Europea de la Cultura, pero desafortunadamente no ha podido ser, ya que quedó fuera de las ciudades aspirantes.


En lo que antes fue un antiguo castillo, llamado CONCA


Manilla decorada con la cabeza de un león

Y, callejeando, callejeando me encontré esta mirilla antigua, hecha de forja y elaborada a mano.


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