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miércoles, 22 de junio de 2022

GATOS CALLEJEROS EN ATECA - ZARAGOZA

 Cuando callejeo por nuestros pueblo, también me fijo en los gatos. Y cuando estuve recorriendo las calles de Ateca, pueblo en el que nació mi marido, y la mayoría de su familia, vi a estos gatitos correteando por uno de sus barrios.


Si quieres conocer este pueblo que pertenece a la Comunidad Autónoma de Aragón, sólo tienes que clicar aquí. 

Hoy en día en las ciudades es raro verles por la calle


Pero afortunadamente, en los pueblos ellos pueden vivir con bastante tranquilidad. Aunque últimamente son muchos los que mueren atropellados, ayer sin ir más lejos vi dos muertos en la cuneta.  

domingo, 7 de mayo de 2017

CASTILLO DE CARCASONA - Francia


Hoy, Juan F. Morillo nos va a mostrar el castillo de Carcasona y, me comenta que hacía años qué, cuando pasaban por él no paraban. "Tantos que nos venía de gusto recordar visitas de hace ya tiempo, con menos años y mejores piernas" 

!Qué cambio!

Era un domingo de finales de octubre  y antes de las diez de la mañana. Pero suficiente para constatar que es ya otra ciudad destruida por el turismo masivo, como Venecia, como está pasando con Barcelona, Praga y tantas otras... 


En propiedad estoy hablando de La Cité, la antigua Carcasonne, porque los habitantes de Carcasonne viven fuera y la vieja ciudad amurallada es su Disneyland particular.


Así que saqué algunas fotos a base de porfiar, esperando que pasaran los grupos organizados, chinos, mejicanos, polinesios, americanos, rusos,... japoneses?  o coreanos???


Reloj de Sol



Opino como Juan, últimamente somo tantos los que salimos, que callejear en solitario por pueblos o ciudades o lugares como éste, es bastante difícil. Esta Semana Santa me he dado cuenta de ello. 








viernes, 4 de noviembre de 2016

L´AMETLLA DE MAR - Tarragona


Cala
L'Ametlla de Mar pertenece a la provincia de Tarragona y a la comarca del "Baix Ebre". Está situado al norte del Delta del Ebro. La pesca es una de las actividades principales del pueblo El recinto portuario de L'Ametlla de Mar cuenta con un amplio grupo de barcas que se dedican a las artes del arrastre, el rodeo, el trasmallo, etc., y cuenta también con la primera flota de atuneros de Cataluña.


La otra actividad económicamente potente del pueblo es el turismo y el sector servicios y comercio, que impulsan, conjuntamente, la creación de nuevos establecimientos locales para dar un mejor servicio a todos los turistas de L' Ametlla de Mar. Tiene bonitas playas, de arena fina y blanca, tanto al norte como al sur del municipio y cuenta con bonitos caminos de ronda justo al lado del litoral marítimo.


La Costa de este pueblo tiene 16 Km. Su perfil abrupto está constituido por bellos acantilados con vegetación mediterránea, que acompañados por las playas y calas, ofrece unos parajes maravillosos y vírgenes de la Costa Mediterránea.
Mariona


Y además sabiendo de mi afición por fotografiar a las mascotas sentadas en el umbral de las viviendas, también fotografió a estos tres gatitos.

lunes, 31 de octubre de 2016

CALLEJEANDO POR MIRAFUENTES - Navarra

Por la Na-7410 llegamos a Mirafuentes pueblo navarro situado en la merindad de Estella, a 72 kilómetros de Pamplona

Pueblo que se encuentra muy cerquita de la sierra de Codés, en un entorno de mucha belleza, y bañado por las aguas del río Odrón 

En la otra margen de la carretera y rodeada de huertas se encuentra la iglesia de San Román construida en sillería, y de estilo protogótico en el siglo XIII. También cuentan con la ermita de San Adrián, con una talla gótica en su interior de la Virgen de Beraza del siglo XIII

Fue villa de realengo, en el año 1236 el rey Teobaldo I dispuso que Mirafuentes como Ubago quedaran perpetuamente vinculados al patrimonio de la Corona 

Perteneció a Berrueza hasta que se separaron en el año 1846 




Casa - Palacio de Mirafuentes
 Fue mandada construir por Lope de Mirafuentes en el año 1513 

Calle de Mirafuentes

Gato saliendo por la gatera

Cascando Nueces
Una imagen para el recuerdo

Escudo Heráldico

miércoles, 24 de agosto de 2016

FABRA COATS EN BORGONYÀ - Barcelona


Cómo bien dice Mariona Rifá Bonells, la autora de estas fotos, la entrada de hoy, es una entrada con mucha historia, sobre todo para ella. Y a continuación sabréis el por qué. 

¡Hola Paca!
Hace yacía muchos días que quería enviarte estas fotos que hice el pasado verano. Son de la antigua colonia industrial de Borgonyà (comarca de Osona), donde vivían muchos de los trabajadores de la fábrica textil "Fabra Coats".

Viviendas individuales de la colonia 

Calle con uno de los nombres de la fábrica "Carrer Coats"

Calle que recuerda el origen extranjero de la fábrica "Carrer Escocia"
Mi abuela paterna trabajó en esta fábrica, situada al lado del río Ter, y dejaba a mi padre y a mi tío en la guardería de la colonia cuando ella iba a trabajar. Tenía todo tipo de servicios: tiendas, iglesia, escuela, médico... Mis abuelos paternos no vivían en la colonia, sino en la población de Torelló, a pocos kilómetros. 

La Fábrica
 Me hace especial ilusión dedicar estas fotos a mi abuela y a mi padre, ya que este verano me propuse visitar la fábrica y la colonia donde pasaron largas horas. Lo tenía pendiente desde hace mucho tiempo y finalmente en verano pude ir y hacer fotos. ¡Y cómo no, encontré unas puerta 13...!

Interior de la fábrica
La fábrica Fabra Coats, que cerró definitivamente sus puertas en 1999,  era de origen escocés y fue fundada en 1895. Era conocida entre los trabajadores y la población como la fábrica de "los ingleses". Las viviendas de la colonia eran unifamiliares y recuerdan el estilo inglés. Siempre había oído decir que mi abuela trabajó en los ingleses. 

Chimenea

Y como sabe que me gustan mucho las mascotas, para finalizar la entrada, me envía esta foto de uno de sus habitantes bostezando.

jueves, 19 de mayo de 2016

MUNICIPIO DE EDAM - VOLENDAM, Países Bajos

Paseando bajo la lluvia

Cuando estuve en Ámsterdam fuimos a visitar Edam-Volendam, aunque debido a la lluvia, no pudimos disfrutar mucho, y por culpa de ella, tampoco pude ver muchos de los lugares que tenía en mente.  Me hubiese encantado poder ver algunas de las infraestructuras que los holandeses han construido, y están construyendo para poder evitar próximas inundaciones, para que no les suceda lo mismo que sucedió una noche de febrero del año 1953, cuando varios diques no pudieron contener las aguas de una gran marea, acompañada de una gran tormenta, que fue la causa de que gran parte de los Países Bajos se inundaran.
Yo tenía una amiga holandesa, Corry Kaslander, nos conocimos en Barcelona en un taller de grabado, a pesar de la diferencia de edad (podría haber sido mi madre) nos llevábamos muy bien, las dos compartíamos muchas cosas y el amor por el arte. Justo, meses antes de que mi hijo se fuese a vivir a Ámsterdam murió, así qué no le pude decir que mi hijo se iba a vivir a su país. Le hubiese encantado.
Ella me contó que ese fatídico día estaba en Holanda, y que estuvo varios días viviendo en otra casa que la acogieron, sin saber nada de su familia. Afortunadamente todos ellos sobrevivieron.
Por saber que algún día puede volver a suceder algo parecido,  me siento algo intranquila por mi hijo y su novia. pero son gajes del oficio. También estuvimos en el Perú y allí habían terremotos, y qué decir de las inundaciones, desprendimientos y también algún que otro temblor de tierra, que últimamente tenemos en España.
También me hubiese gustado ver los típicos molinos de viento, lo que yo no sabía es, que dichos molinos se construyeron para drenar el agua y no para moler el trigo. En la actualidad lo hacen con bombas eléctricas.

Casas típicas del pueblo de Volendam
Donde si estuvimos fue en el municipio de Edam-Volendam, salimos de Ámsterdam con ilusión, ya que el día era claro y soleado, y nada más llegar allí se puso a llover, llovía tanto que los paraguas no nos protegían.
Así que nos metimos en la cafetería de un hotel esperando que parase. Estando allí, bajé a los lavabos y antes de entrar en ellos, vi una mesa con artículos de regalos, chubasqueros , pequeños paraguas plegables, y un plato con dinero. Todo eso estaba allí para que, si algo te gustaba, lo cogieses y dejases allí el dinero. La verdad es que me sorprendió, pensé que eso en España sería impensable, quedé maravillada por ello.


Volendam es un pueblo de pescadores muy popular en los Países Bajos y muy visitado por los turistas.
Me llamó la atención la decoración de sus viviendas, suelen poner muchos detalles en ellas. En un balcón vi un montón de muñecos de madera. La gran mayoría de las casas suelen tener grandes ventanas, con una repisa en su interior y las tienen completamente decoradas con objetos pequeños. En una viga que sobresalía de una fachada había un colección de muñecos en miniatura, y lo sorprendente es que nadie los coje. Vuelvo a decir lo mismo que he dicho antes, "aquí sería impensable".


Algunas de ellas me hacían recordar la Navidad, aunque no tenían nada que ver con los detalles navideños. Ahora mismo estoy pensando que si normalmente las suelen decorar así, en Navidad debe de ser un cuento de hadas. Les diré que me fotografíe alguna y me la manden. Después nos fuimos a visitar su vecino Edam famoso por sus quesos.

Construcción típica de los Países Bajos
El Museo de Edam la casa más antigua construida en ladrillo de Edam, se construyó alrededor del año 1530, en un principio fue una casa privada, en el año 1895 se convirtió en museo. Todo su interior es completamente original. En su interior se puede ver una bodega flotante. Se cuenta que la bodega fue construida por un capitán de barco que se perdió en el mar. 
Su casco  antiguo se encuentra amurallado y protegido por el gobierno, me pareció un pueblo muy pintoresco, bonito y muy bien conservado. 

Zuecos típicos holandeses


Esclusa que permite vencer desniveles en canales navegables.


Campanario de la iglesia de St. Nicolás en un principio era todavía más alta. En el siglo XVII sufrió varios incendios producidos por la caída de algunos rayos. Debido a ello, cuando se volvió a construir a principio del siglo XVIII se decidió reducir su tamaño. Es una de las iglesias más grandes de los Países Bajos

En la ciudad de los quesos 


domingo, 24 de abril de 2016

ÁMSTERDAM - Países Bajos

Feliz y contenta, me desperté en Senlis, ya que sabía que en unas horas estaría con mi hijo en Ámsterdam. Así que después de un buen desayuno, retomamos nuestro viaje. Según nuestra amiga "GePeSiana",a las 13 p.m. llegaríamos a nuestro destino y, siguiendo los consejos que ella nos daba volvimos a la autopista A-10.
 En mi última entrada se me olvidó comentaros, que en las autopistas francesas está permitido conducir a 130 kilómetros por hora, pero no os fiéis mucho, ya que hay tramos en los que bajan la velocidad hasta los 90 y "ella" que siempre nos avisaba con su "Pi, pi, pi" cuando nos pasábamos, casualmente en ese lugar no lo hizo, y nos topamos con un radar, que comenzó a dar fogonazos, y nos quedamos con la duda de si las fotos eran para nosotros. Y otra cosa más, ni en las autopistas, ni en las gasolineras francesas aceptan la visa electrón.
Dejamos atrás Francia y nos adentramos en Bélgica, tanto allí como en Holanda, las autopistas son gratis. Debido a ello, están repletas de camiones, nunca antes había visto tanto camión junto, pero al ser los carriles anchos, la circulación era fluida. Allí también las áreas de descanso están muy bien, en todas ellas, hay mesas y una cafetería.

Por fin llegamos a los Países Bajos y comenzamos a ver agua por todas partes, ¡hasta por debajo de la autopista habían canales!. El paisaje allí era mucho más verde, y durante todo el recorrido hasta Ámsterdam, vi muchos pueblos pequeños, en los que se veían "casas-granjas" Eran casas muy bonitas y típicas de la zona, en las que las granjas de vacas se encontraban adosadas a ellas. Recuerdo una que me llamó mucho la atención por el hecho de ver a la dueña de la vivienda asomada en la que supuse era la ventana de su cocina, y justo al lado en la misma pared había una ventana grande, en la que se veían a las vacas dentro. También era curioso ver en algunas de ellas, a todo el rebaño de vacas en su mayoría blancas y negras, pastando libremente por lo que podría ser el jardín.

Canal 
Sin ningún problema, y a la hora prevista llegamos a la casa de mi hijo. Les habíamos mandado un WhatsApp desde una de las áreas de descanso de Bélgica, diciéndoles la hora de nuestra llegada, pero desafortunadamente no lo recibieron. Así que no había nadie en casa, cuando llegamos.
Ya sabíamos por mi hijo que aparcar en la calle era complicado y caro. Él nos había comentado que a las afuera de Ámsterdam hay un estadio en el que por 8€ al día se puede dejar el coche. El precio incluye billetes de ida y vuelta en metro, para todos los ocupantes del coche. Con este sistema conocido como P+R  lo que se pretende es mejorar la calidad de vida de la ciudad.

Típica y característica foto de Ámsterdam 

A mi hijo le dieron la tarde libre, y después de descargar nuestro equipaje, y dejar nuestro coche en el Ámsterdam Arena, nos dispusimos a visitar la ciudad de los canales.

Nosotros ya conocíamos la ciudad de Ámsterdam, estuvimos allí hace unos diez años y esa vez lo hicimos como cualquier turista. Nos recorrimos todas sus céntricas calles, y visitamos el museo Van Gogh. Esta vez ha sido distinta, ya que al estar con ellos, he podido ver, y saber cosas, que a un turista se le escapa.
Recuerdo que la primera vez, cuando íbamos paseando nos cayó un chaparrón tremendo. Yo siempre que viajo llevo un pequeño paraguas en mi mochila, así que no hubo ningún problema, nos cobijamos en él y continuamos nuestro recorrido. No duró mucho tiempo, cerré el paraguas y continuamos paseando, pero inmediatamente se puso a llover otra vez. Así fue casi todo el día. Enfrente del hotel habíamos visto anunciada en un cine una película española y la daban en versión original, y sin pensárnoslo dos veces nos fuimos al cine esa noche. Estando viendo la película, vimos pasar una rata por detrás de la pantalla, y nadie de los que allí estaban se inmutó, cosa que nos extrañó mucho.
Nosotros pensamos que lo de la lluvia y la rata, era una casualidad, pues tengo que deciros que no, en Ámsterdam llueve un montón, mi hijo está aburrido de tanta lluvia . Hubo un día que me hizo un comentario que decía algo así cómo: el Diluvio Universal duró cuarenta días y cuarenta noches, en Ámsterdam "todo un verano"

Nos ha llovido muchísimo y hemos estado todos los días pendientes de la lluvia, allí están tan acostumbrados que ni se inmutan y continúan montados en sus bicicletas. Hasta tienen paraguas alargados para cuando van montados en ellas.
Esta foto la tomé desde el salón de la casa de mi hijo, el edificio de enfrente, el que tiene los toldos naranja es un colegio. Se trata del colegio al que Ana Frank asistía antes del comienzo de la guerra.

En Ámsterdam hay muchísimos gatos, los veías por doquier, acurrucaditos en los umbrales de las puertas.

 Asomados en las ventanas de los restaurantes. Allí es muy común que todos tengan uno, y sabéis por qué. Pues por las ratas, allí hay muchas, posiblemente sea por los canales. También hay muchos mosquitos, mi marido vino lleno de picaduras, afortunadamente todos le picaron a él.
Debido al problema con las ratas, no dejan sacar la basura todos los días, se tiene que sacar a partir de cierta hora y sólo dos días por semana. 

De allí me traje este original picaporte con forma de pájaro carpintero